Si te sientes mal solo respira

Consejo 2 Tómate un momento para notar intencionadamente lo que aprecias a tu alrededor, ya sea una bonita oficina, una casa, una obra de arte, la música que suena, los colores, un olor, la comodidad de tu silla, el cielo azul o gris que ves al otro lado de la ventana, el sonido de una suave brisa que sopla entre los árboles, el canto de los pájaros, la risa, la sonrisa o los ojos de alguien. Percibe, siente y aprecia tu cuerpo respirando sin esfuerzo. El segundo método se conoce como ejercicio de respiración de libro.

Para probarlo, túmbate en el suelo y coloca unos cuantos libros ligeros sobre tu estómago. Si lo prefieres, puedes poner las dos manos en lugar de los libros. Ahora inspira lenta y profundamente por la nariz, sintiendo que tu estómago empuja los libros o tus manos hacia arriba.

Ahora exhala lentamente por la boca, tardando aproximadamente el doble de tiempo que tardaste en inhalar. Repítelo durante cinco o diez minutos. Si notas que los libros o las manos no suben al inhalar, esa es la señal para recordar que debes hacer la respiración abdominal en lugar de la vertical.

Puede que te lleve un tiempo entrenar a tu cuerpo para que vuelva a respirar correctamente. Tómate un tiempo todos los días para hacer uno de esos ejercicios o simplemente baja la velocidad y concéntrate en cómo estás respirando. Algunas personas empezarán a notar los efectos de una respiración adecuada muy pronto.

Otras tardarán algún tiempo y empezarán a notar gradualmente la diferencia.