Se que tienes nuevos planes en tu vida letra

¿Hay algo que quieras recordar siempre? ¿Por qué escribirías una carta a tu futuro yo? ¿Te parece tonto e infantil?

En realidad, este ejercicio puede aportar mucho valor a tu vida; sé que a mí me lo pareció. Y por eso escribir una carta a tu yo del futuro es una gran idea para la lista de deseos. ¿Te gustaría escribir una carta a tu futuro yo, pero no sabes por dónde empezar?

Vamos a dividirlo en pasos: Si estas preguntas no son suficientes para que te fluya el jugo de la carta, entonces lee este artículo: preguntas difíciles que debes hacerte a ti mismo. Hoy cumples 40 años y al mirar atrás te das cuenta de que has tenido muchas experiencias afortunadas y el tiempo parece haber pasado volando. Pero, al mirar hacia adelante, te sientes lleno de esperanza, sueños e ilusión.

Lo único que deseas es que lo que sabes ahora lo supieras cuando tenías 20 años. A mí mismo, escribo esta carta al futuro yo. Algunas cosas te van a pasar.

No vas a poder planificarlas, ni apuntarlas en tu agenda para cuando te venga bien, ni tener siempre a alguien que te coja el teléfono para guiarte en ellas. Tendrás que dejarte llevar por la corriente, asimilarla, aprender de ella y seguir adelante con la cabeza alta. A veces, las reflexiones no son rápidas, pero la mayoría de las experiencias de la vida tienen algo positivo.

Concéntrate en ello. Tendrás muchos mantras a lo largo de tu vida que te ayudarán. No, el hecho de que uno te sorprenda cuando estás practicando una apertura de cadera no significa que debas tatuártelo en el antebrazo.

Ya estarías cubierto. No es que haya nada malo en ello, pero los mantras -como las personas- van y vienen en tu vida. Y por mucho que quieras, no puedes aferrarte a todos ellos.

Es mejor que te des cuenta de esto ahora y que intentes disfrutar de lo que tienes en el momento presente. Que pase no quiere decir que no haya sido poderoso o importante. Y no eres tonta por creer en ello.

Por favor, nunca dejes de aferrarte a la esperanza. Te causará dolor, pero también te ayudará a pasar los días, te ilusionará y te hará sentir que tu corazón es una gran cosa de algodón de azúcar. ¿Sigues comiendo algodón de azúcar?

Bien. Choca esos cinco con ese niño interior que a veces nos parece tan tonto. Te recuerda a tu madre.

Ve a comprarte uno de esos polos de Bob Esponja que tanto te emocionan y llámala. Ella también te echa de menos. Tu lista de tareas puede esperar.

Espero que te vaya bien. ¿Cómo van tus vacaciones? Desde que empezaron las vacaciones he estado muy emocionada ya que ahora vamos a entrar en una nueva fase de nuestra vida.

Por fin nos hemos graduado en el instituto y cada uno de nosotros se irá pronto por su lado a la universidad. Quiero aprovechar esta oportunidad y contaros mis planes de futuro. Quiero cursar la carrera de Ingeniería Mecánica.

Nunca he sido de los que tienen la nariz metida en los libros todo el tiempo. Me gusta el trabajo práctico y trabajar en proyectos. En el futuro, espero trabajar en numerosos proyectos para poder mejorar mis habilidades de codificación y robótica.

Escribe sobre tus expectativas. Cuando termine la universidad, deseo crear mi propia empresa y residir en el nombre de la ciudad/país. Desde hace muchos años, escribo y aplico anualmente un Plan de Vida.

Este proceso lo aprendí originalmente de Daniel Harkavy, director general de Building Champions. Durante la última década lo he vivido, enseñado y entrenado a decenas de líderes a través de la planificación de la vida. Escribir y vivir un plan de vida es una de las mejores inversiones que puedes hacer.

En este artículo, voy a explicar exactamente cómo puedes escribir tu propio plan de vida. Es mucho más fácil escribir un plan que vivirlo. Tu revisión semanal te ayudará a mantenerte en el camino, pero también te sugiero que encuentres un compañero que te haga responsable en estas áreas de tu vida.

La mayoría de los líderes que entreno comparten su plan de vida con su cónyuge. Eso es rendir cuentas. También sugiero que te reúnas mensualmente con un amigo de confianza que sepa a qué te has comprometido.

Mi amigo Scott Thomas dijo una vez: «¡La responsabilidad no es una bala de plata, pero es una bala!». Su carta, que acabo de recibir, me produce una gran inquietud: Y como cualquier retraso en el descubrimiento puede acarrear consecuencias que probablemente serán peligrosas para usted y desagradables para todos los que le pertenecen, le pido, si valora su propia felicidad y mi paz, que ponga al corriente a su amo de la injusticia que se le ha hecho, lo cual es el único medio de vindicar su propia inocencia y evitar que se le considere cómplice de un hecho en el que desearía que no se le encontrara demasiado conforme. En cuanto al infeliz joven que ha sido culpable de una indiscreción tan fatal, desearía que, si la conocida clemencia y buen carácter de su señor perdonara esta ofensa, dejara que su perdón le enseñara la ingratitud e inhumanidad de herir a un hombre que no sólo es