Meditacion para lograr el estado de iluminacion

Según Maharishi Mahesh Yogi, la iluminación es un quinto estado de conciencia en el que el cuarto estado, la CT, se experimenta continuamente al mismo tiempo que se experimenta nuestro mundo. Dijo que la iluminación consiste en experimentar permanentemente «esa calma interior, ese estado tranquilo de mínima excitación, incluso cuando estamos dinámicamente ocupados», y en experimentar la CT durante todas las fases del sueño, lo que denominó testimonio del sueño. Un estudio que comparaba a meditadores de larga duración que decían experimentar la CT de forma continua y afirmaban haber alcanzado la iluminación con un grupo de control mostraba diferencias significativas en el EEG consistentes con la experimentación de la CT de forma continua durante las tareas cognitivas despiertas.

Otro estudio de experimentadores de la CT continua autodeclarada mostró evidencia EEG de la experiencia de la CT durante todas las fases del sueño. Estos estudios, y otros, ver dos más abajo, son evidencia de que los informes subjetivos de la iluminación pueden no ser sólo ilusiones o engaños. Los sujetos que informan de la iluminación parecen estar en un estado fisiológico único y medible que tiene sentido de acuerdo con la teoría de Maharishi Mahesh Yogi sobre lo que es la iluminación y cómo se produce.

Últimamente he vuelto a pensar en el misticismo, en parte debido al éxito de Por qué el budismo es verdadero, de mi amigo Robert Wright. Durante una experiencia mística, uno tiene la sensación de encontrarse con la realidad absoluta, sea lo que sea. Wright explora la posibilidad de que la meditación pueda inducir poderosos estados místicos, incluido el estado supremo conocido como iluminación.

Me aventuré en este terreno en mi libro de 2003 Misticismo racional. Entrevisté a personas con conocimientos tanto académicos como personales sobre experiencias místicas. Uno de ellos fue el maestro budista Stephen Batchelor, cuyo perfil acabo de publicar.

Otro fue un profesor de filosofía que prefiere permanecer en el anonimato. Le llamaré Mike. No conté la historia de Mike en Misticismo Racional, pero la voy a contar ahora, porque arroja luz sobre la iluminación.

Antes de conocer a Mike, leí un artículo en el que afirmaba haber alcanzado un estado místico carente de objeto, sujeto o emoción. Ocurrió en 1972, mientras estaba en un retiro de meditación. «Llevaba toda la mañana meditando a solas en mi habitación», recuerda Mike.

Especialmente cuando me instruía sobre puntos finos del hinduismo u otras doctrinas místicas, hablaba con una inflexión irónica, burlándose de sus propias pretensiones. Su fascinación por la iluminación se remonta a finales de los años sesenta, cuando estudiaba filosofía y cayó en una profunda depresión. Probó la psicoterapia y el Zen, pero nada funcionó hasta que empezó a practicar la Meditación Trascendental en 1969.

Introducida en Occidente por el sabio indio Maharishi Mahesh Yogi, la Meditación Trascendental consiste en sentarse con los ojos cerrados mientras se repite una frase, o mantra. La meditación es un ejercicio mental que se encuentra en todas las religiones. En muchos tipos de meditación, como la oración o la recitación de mantras, el objetivo es alcanzar un estado alterado de conciencia con la intención de conectar con una deidad superior.

Pero la meditación budista tiene un enfoque diferente. El budismo utiliza la meditación como una forma de alcanzar la iluminación. En lugar de buscar una conexión con una deidad o buscar la causa de «lo que es», los budistas se acercan a la condición humana de una manera directa basada en la observación.

El objetivo de la meditación budista es alcanzar un estado del ser llamado Nirvana. Nirvana no se traduce literalmente en «cielo», sino en «cesación», es decir, en el cese del sufrimiento y de todos sus efectos no deseados, como la agresión, la lucha, el drama, la manipulación, etc. La atención plena es una capacidad básica de la mente, y se practica por muchas razones diferentes, tanto espirituales como seculares.

El budismo utiliza la atención plena de una manera única y poderosa: para desarrollar la sabiduría. Esta combinación de atención plena y perspicacia es la definición básica de la meditación budista. Es la clave del camino hacia la iluminación.

Una de las preguntas más comunes que recibo de los meditadores principiantes gira en torno a la función de la meditación y el logro de un estado de iluminación. Dado que estas dos ideas suelen estar interrelacionadas, he pensado en dedicar unos minutos a separarlas y considerar una cuestión interesante: ¿es necesaria la meditación para la iluminación? La atención plena obtenida a través de la meditación regular es necesaria para alcanzar la iluminación espiritual.

La paz y la tranquilidad pueden obtenerse a través de la conciencia en tiempo presente y la meditación intencional que centra la mente y el cuerpo en romper sus instintos habituales de aferrarse al placer y evitar el dolor. La iluminación espiritual no es fácil. Requiere una dedicación incondicional para mirar dentro de la propia alma y afrontar el sufrimiento con compasión a diario.

El siguiente artículo contiene los pasos que se pueden dar para alcanzar la iluminación de la mente, el cuerpo y el alma a través de la meditación y la atención plena. Al empezar a hacer