Las mujeres de verdad tienen curvas

Las curvas en una joven floreciente pueden ser sexy, pero no si te dicen que tienes demasiadas. Las mujeres de verdad tienen curvas es una mirada humorística y cálida a una adolescente mexicoamericana que alcanza la mayoría de edad en un hervidero de expectativas culturales, constricciones de clase, obligaciones familiares y sus propias aspiraciones personales. En este auspicioso debut, Patricia Cardoso nos ofrece un elenco de personajes que rara vez vemos -mujeres latinas de clase trabajadora- con una refrescante complejidad humana.

Ana, una adolescente mexicano-americana de primera generación que vive en el este de Los Ángeles, acaba de graduarse en el instituto. Como es una escritora de talento, un cariñoso profesor la insta a que se presente a la universidad. Ana está secretamente entusiasmada con esa posibilidad, pero su madre, Carmen, dominante e hipercrítica, insiste en que es hora de que ayude a mantener a la familia trabajando en la fábrica de costura de su hermana.

Parece que el destino de Ana está infelizmente sellado, pero su indomable voluntad de ir más allá de la vida en un taller de costura la lleva finalmente a atravesar, desafiante y resplandeciente, todas las restricciones de su vida. América Ferrara y Lupe Ontiveros están magníficas en el papel de Ana y su madre, que se enfrentan a todas las curvas inesperadas que les depara la vida. Basada en la obra teatral de Josephina López, que tiene sus raíces en su propia experiencia, Las mujeres de verdad tienen curvas da una voz nueva y fresca a los anhelos de las mujeres chicanas que luchan contra las inseguridades para quererse a sí mismas y encontrar el respeto en el mundo.

Las mujeres de verdad tienen curvas es una comedia-drama estadounidense del año 2000 dirigida por Patricia Cardoso y protagonizada por America Ferrera. La trama gira en torno a Ana García Ferrera, una adolescente mexicano-estadounidense que cumple 18 años al comienzo de la película. Asiste al instituto de Beverly Hills, ayuda a su hermana Estela Ingrid Oliu en su fábrica de vestidos y tiene que lidiar con su excesivamente crítica madre, Carmen Lupe Ontiveros, que quiere que sea más como Estela.

«Las curvas en una joven floreciente pueden ser sexys, pero no si te dicen que tienes demasiadas. Las mujeres de verdad tienen curvas es una mirada humorística y cálida a una adolescente mexicano-americana que llega a la mayoría de edad en un hervidero de expectativas culturales, constricciones de clase, obligaciones familiares y sus propias aspiraciones personales. En este auspicioso debut, Patricia Cardoso nos ofrece un elenco de personajes que rara vez vemos -mujeres latinas de clase trabajadora- con una refrescante complejidad humana.

América Ferrera y Lupe Ontiveros están maravillosas en el papel de Ana y su madre, que se enfrentan a todas las curvas inesperadas que les depara la vida. Basada en la obra de Josephina López, que tiene sus raíces en su propia experiencia, Las mujeres de verdad tienen curvas da una nueva y fresca voz a los anhelos de las mujeres chicanas que luchan contra las inseguridades para amarse a sí mismas y encontrar el respeto en el mundo.» -Festival de Cine de Sundance El teatro musical es un género increíblemente diverso, y sólo eso ha contribuido a que muchas personas diferentes se sientan vistas e incluidas.

Por eso, no sólo tiene sentido, sino que parece que ya es hora de que una película que toca los temas que aborda Las mujeres de verdad tienen curvas tenga su propia adaptación musical. Basada en una obra de teatro de Josefina López de 1987, la película de 2002 Las mujeres de verdad tienen curvas, que sirvió de debut a America Ferrera, cuenta la historia de una adolescente que lucha por lo que quiere hacer con su vida y lo que sus padres inmigrantes quieren para ella. Lily Percy, presentadora: Hola, amigos cinéfilos.

Soy Lily Percy, y seré vuestra guía esta semana mientras hablo con Virgie Tovar sobre la película que la cambió: Las mujeres de verdad tienen curvas. Si no la has visto, no te preocupes. Te vamos a dar todos los detalles que necesitas para seguirla.

Y fue entonces cuando la señora Kjos se dirigió a mí y me dijo: «Siempre vas a estar caminando entre dos mundos. Siempre vas a ser un inmigrante, y siempre vas a ser un americano, y tienes que tomar una decisión sobre lo que eso significa para ti». Y cuando pienso en la película Las mujeres de verdad tienen curvas, cuando pienso en Ana y en su propia lucha caminando entre dos mundos, como mexicana-estadounidense que vive en Los Ángeles, tratando de complacer a su familia y a sí misma, no puedo evitar pensar en esa clase con la señora Kjos.

[Las mujeres de verdad tienen curvas] Las mujeres de verdad tienen curvas cuenta la historia de Ana, interpretada por America Ferrera en su primer papel protagonista -es difícil de creer, porque lleva tanto tiempo con nosotros, que ésta sea su primera película- y la realidad de Ana como mexicano-americana, viviendo en su hogar de inmigrantes y también navegando por una experiencia muy americana en el instituto. Las mujeres de verdad tienen curvas es un retrato preciso, dolorosamente real y en conjunto fantástico de lo que fue llegar a la mayoría de edad como joven feminista -con una relación difícil pero cariñosa entre hija y madre, envuelta en la complicación de amigos/chicos, y los sueños de ir a la universidad en el otro lado del país. ¿Le resulta familiar?

Debería. Es casi el mismo argumento, compás por compás, que el de Lady Bird, de Greta Gerwig, con