Frases de padres a hijos

A los padres siempre se les dice lo que no deben decir a sus hijos, pero hay palabras y frases que deben ser puestas a prueba.

Los niños aprenden a ser personas observando y escuchando a sus padres, lo que significa que los padres reescriben el contrato social una decisión o declaración cada vez. Eso es mucha presión, así que vale la pena tener una estrategia o, para ir más lejos, una lista de palabras y frases que los padres no deben decir a sus hijos y una lista de palabras que deben decir todo el tiempo. Las palabras son poderosas y pegajosas.

Hay que repetirlas u omitirlas con intención. Cuando sus hijos son pequeños, los padres tienen la oportunidad de elevarlos con el lenguaje. Utilizar las palabras adecuadas puede ayudar a un niño a ser considerado y amable, no sólo consigo mismo, sino también con sus compañeros y extraños a medida que crece.

Estas son las palabras mágicas de los padres, incluida la que la mayoría ya conoce, pero que a veces se olvida de utilizar. ¿Qué tipo de padre es usted? ¡HAGA LA ENCUESTA!

138. «Los niños aprenden a sonreír de sus padres». – Shinichi Suzuki 139.

«La voz de los padres es la voz de los dioses, porque para sus hijos son los lugartenientes del cielo». – William Shakespeare 140. «Lo más bonito del mundo es ver a tus padres felices y saber que tú eres la razón de su felicidad».

– Desconocido 160. «Los padres, deliberadamente o sin saberlo, enseñan a sus hijos desde su nacimiento cómo comportarse, beber, sentir y percibir. Liberarse de estas influencias no es fácil» – Eric Berne Frases como éstas son comunes en el léxico de la crianza de los hijos; todos las hemos pronunciado alguna vez.

Utilizadas ocasionalmente, la mayor parte de estos tópicos que dicen los padres son bastante inofensivos. Pero cuando utilizamos ciertas frases de forma repetitiva, algunas frases improvisadas pueden contener mensajes involuntarios que pueden ser desalentadores para los niños. Echa un vistazo a estas 12 frases comunes para niños y trata de escucharlas a través de los oÃdos de un niño.

Como ocurre con muchas otras cosas relacionadas con la crianza de los hijos, la intención que hay detrás de muchas de ellas puede ser positiva, pero el mensaje real está un poco fuera de lugar