Ayudas para personas mayores de 60 anos en espana

España es uno de los países europeos que está experimentando un cambio importante hacia una estructura de población más envejecida. Se observan patrones similares de envejecimiento de la población en países como Francia Béland & Viriot Durandal, 2013 e Italia, ya que el envejecimiento de Europa se ha desplazado del norte al sur Eurostat, 2013b. En enero de 2012, había 8.221.047 adultos de 65 años o más, que constituían el 17,4% de la población total 47.212.990, según el avance del Instituto Nacional de Estadística INE, 2012a.

La proporción de personas de 80 años y más es la que más crece, representando el 5,3% de la población total. Entre los adultos mayores, hay un 35% más de mujeres que de hombres, siendo la proporción más sesgada en las edades más avanzadas. La generación del baby-boom, nacida entre 1957 y 1977, que actualmente tiene entre 35 y 55 años, está ya en edad de trabajar.

Entre estas fechas han nacido casi 14 millones de personas, 4,5 millones más que en los 20 años anteriores. La generación del baby-boom comenzará a alcanzar la edad de jubilación aproximadamente en el año 2020. El crecimiento de la población mayor se debe a la acción conjunta de varios factores, entre ellos el aumento de la esperanza de vida, debido a la reducción de la mortalidad; los avances en los sistemas de salud, higiene pública y saneamiento; las ventajas obtenidas por la regularización de los ingresos; y la mejora de la nutrición.

Al mismo tiempo, las tasas de fertilidad han sido bajas durante 25 años, entre las más bajas de los países europeos Béland & Viriot Durandal, 2013. En conjunto, estos factores han contribuido a la inversión de la pirámide de población. Ahora es la primera vez que hay más personas mayores de 65 años que niños de entre 0 y 14 años, véase la Figura 1.

Población española 2010, 2020, 2049. Pirámides superpuestas. Fuente: Base INE. Proyecciones de población.

Base Censal 2001. IMSERSO, 2012b. Los patrones de inmigración y emigración por edad son otro factor que afecta a la estructura de la población.

Entre los residentes extranjeros, destacan los procedentes de la Unión Europea UE, especialmente Reino Unido y Alemania, dos de los países de los que más inmigrantes de mayor edad llegan. En cambio, entre los inmigrantes más jóvenes destacan las nacionalidades de Rumanía, Marruecos y algunos países sudamericanos. En los últimos años, el número de trabajadores extranjeros ha disminuido y -debido a las malas perspectivas de empleo- ha aumentado el número de trabajadores españoles más jóvenes que emigran en busca de trabajo, lo que ha dado lugar a un saldo migratorio negativo en los últimos 4 años.

Debido al aumento de la esperanza de vida, el número de adultos mayores con enfermedades mentales y del sistema nervioso demencia, enfermedad de Alzheimer está aumentando Abellán & Ayala, 2012.El aumento de la demencia y la enfermedad de Alzheimer implicará una gran atención, con la presión emocional y física que esto conlleva para los cuidadores y los considerables costes sanitarios. En España, la tasa de prevalencia en personas mayores de 65 años para la demencia se sitúa entre el 5,2% y el 16,3% López-Pousa & Garre-Olmo, 2010, alcanzando el 22% en varones mayores de 85 años y el 30% en mujeres del mismo grupo de edad Antón, 2010. La previsión en España para esta enfermedad es que aumente de acuerdo con el incremento de la población y la esperanza de vida.

En concreto, se espera que en 2050, casi uno de cada tres españoles sea mayor de 65 años. En 2030, el número de personas con demencia alcanzará casi 600.000 y en 2050 casi un millón. Por lo tanto, será un reto ofrecer garantías para los servicios sociales y sanitarios.

La eficacia de la terapia antirretroviral ha aumentado la supervivencia de las personas con VIH,1,2 lo que ha dado lugar a un número cada vez mayor de personas mayores que viven con el VIH. En los Estados Unidos, desde 2012 hasta 2017, la fracción anual de personas con diagnóstico reciente de VIH de edad ≥50 años fue estable, del 17%.3 Entre las personas con VIH a finales de 2016, el 48% tenía una edad ≥50 años, el 8% tenía una edad ≥65 años, y las tendencias sugieren que estas proporciones aumentarán de forma constante.3 La atención a las personas con VIH implicará cada vez más a los adultos de edad ≥60 años, una población para la que los datos de los ensayos clínicos o los estudios de PK farmacocinética son muy limitados. La discusión en esta sección de las directrices se refiere a los individuos de edad ≥50 años como personas mayores con VIH. Hay varias áreas distintas de preocupación en relación con el envejecimiento y el VIH.4 En primer lugar, las personas mayores con VIH pueden sufrir enfermedades comórbidas relacionadas con el envejecimiento y requerir sustancialmente más medicamentos que no son de terapia antirretroviral5 que las personas más jóvenes, lo que puede complicar la atención clínica del VIH.6 En segundo lugar, la enfermedad del VIH puede afectar la biología del envejecimiento, lo que posiblemente resulte en manifestaciones tempranas de síndromes clínicos generalmente asociados con una edad más avanzada.

En segundo lugar, la enfermedad del VIH puede afectar a la biología del envejecimiento, lo que puede dar lugar a manifestaciones tempranas de síndromes clínicos generalmente asociados a una edad más avanzada.