Consecuencias de la economia sumergida

La economía sumergida se refiere a las transacciones económicas que se consideran ilegales, ya sea porque los bienes o servicios comercializados son de naturaleza ilícita, o porque las transacciones no cumplen con los requisitos de información gubernamentales. También llamada economía sumergida, mercado negro o economía informal, la economía sumergida en Estados Unidos se compone principalmente de la venta de drogas callejeras y la prostitución ilegal. Sin embargo, también existen otros ejemplos de economía sumergida.

Es difícil calibrar con precisión el tamaño de las economías sumergidas porque, por naturaleza, no están sujetas a la supervisión gubernamental. Por lo tanto, la actividad económica no genera declaraciones de impuestos ni aparece en los informes estadísticos oficiales. Sin embargo, el seguimiento de los gastos de salida, aunque las transacciones estén encubiertas, puede dar una idea de las estadísticas.

En otras palabras, el dinero gastado -que no se contabiliza en las transacciones registradas- representa teóricamente la amplitud de la actividad del mercado negro. Se calcula que la economía sumergida estadounidense alcanzó el billón de dólares en 2009, lo que representa aproximadamente el 8% del PIB del producto interior bruto de Estados Unidos. Sin embargo, en 2013, debido en gran medida a los efectos a largo plazo de la crisis financiera de 2008 y a la consiguiente contracción de la economía formal, los gastos de la economía sumergida alcanzaron unos 2 billones de dólares.

A principios de 2020, la economía sumergida se estima en un 11 o 12% del PIB de Estados Unidos, es decir, unos 2,5 billones de dólares en total. En comparación con la mayoría de las demás naciones, la economía sumergida de Estados Unidos se ha mantenido relativamente plana, según las conclusiones publicadas por un estudio en curso del Fondo Monetario Internacional de 2018, que exploró la actividad económica en la sombra de 158 países entre 1991 y 2015. Algunas de las principales conclusiones del informe son las siguientes: Dependiendo del contexto, el impacto de las economías sumergidas puede ser desde perjudicial hasta útil.

Por ejemplo, en los países en desarrollo con grandes economías sumergidas, los ingresos fiscales no recaudados pueden frenar el crecimiento económico y obstaculizar la creación de programas públicos. Sin embargo, en otros casos, los participantes en las economías sumergidas que retienen los ingresos que normalmente se destinarían a los impuestos pueden impulsar la actividad económica general y estimular la demanda. Esta situación es especialmente cierta en los países en los que los ingresos fiscales retenidos habrían sido desviados por funcionarios gubernamentales corruptos.

En los últimos años, un número creciente de observadores de la escena económica han llamado la atención sobre un fenómeno descrito con diversos términos, de los cuales el más común es el de «economía sumergida». Se utilizan diversos nombres para describir este fenómeno, como «paralelo», «no oficial» y «negro». Independientemente del apelativo, el fenómeno se refiere a actividades que van desde las relativamente legales hasta las totalmente delictivas y que, de alguna manera, escapan a la atención oficial y pueden distorsionar las estadísticas oficiales y conducir a políticas erróneas.

La economía sumergida -como sugiere su plétora de nombres- puede definirse de varias maneras. Si el organismo pertinente al que no se declaran las actividades es la autoridad fiscal o aduanera, la definición está relacionada con los impuestos. Si el organismo pertinente es la autoridad de la contabilidad nacional, entonces obtenemos una definición relacionada con la contabilidad nacional.

Más concretamente, la economía sumergida puede definirse como el total de los ingresos obtenidos, pero no declarados a las autoridades fiscales, o como el total de los ingresos no incluidos en las cuentas nacionales. Es posible que no exista una relación estrecha entre estas dos definiciones; una actividad puede no ser declarada a las autoridades fiscales, pero puede ser evaluada por las oficinas de cuentas nacionales si, por ejemplo, los datos de las cuentas nacionales se compilan independientemente de los datos fiscales. A la inversa, puede haber casos en los que algunas actividades lleguen a conocimiento de las autoridades fiscales pero no de las autoridades de las cuentas nacionales.

A este respecto, hay que tener en cuenta que, según el país, las cuentas nacionales pueden basarse más o menos en la información fiscal. Por ejemplo, en Estados Unidos se informa de que sólo el 6% de la renta nacional se basa en la información proporcionada por las autoridades fiscales. Mara, Eugenia-Ramona 2011: Causas y consecuencias de la economía sumergida.

Publicado en: Anales. Serie Ciencias Económicas , Vol. XVII, 2011: pp. 1109-1117.

En este trabajo se ha intentado investigar las principales causas y factores de influencia de la economía sumergida. Nuestro análisis se basa en el estudio del comportamiento de los contribuyentes y el patrón del sistema tributario. El documento examina cómo las instituciones sociales y las políticas gubernamentales afectan a la economía sumergida.

Todos estos factores tienen un impacto importante en el nivel y el tamaño de la economía sumergida y determinan las consecuencias de este fenómeno. La actividad de la UE en la economía sumergida afecta negativamente al crecimiento económico de Canadá y reduce los ingresos fiscales de todos los niveles de la administración, lo que ejerce presión sobre el gobierno.